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O patrão, por Enzo Olivera




Sebastián Coates: triunfa en Portugal, sueña con Nacional

 

O patrão

 

 

El mito dice que Portugal es el país en donde pregonan en la sociedad las tres efes: “Fátima, fado e futebol”. Primero, la religión y la creencia en la virgen a la que tantos devotos lusitanos y del mundo dedican sus plegarias. Luego, la música. Ese canto desgarrador en el que asoman los sentimientos de una voz única, que llena los bares, las cantinas y los cafés en el puerto. Y luego, el juego que despierta las pasiones más profundas de un país ligado históricamente a los colores del Benfica, Porto y Sporting, sus clubes más ganadores.

 

 

 

Por Enzo Olivera, desde Lisboa.

 

 

Lo fui comprobando cuando en Lisboa el chofer de un uber me preguntó: “¿Ya visitaste la virgen de Fátima?”. Bajo su espejo retrovisor, colgaba la figura de la santa. Al bajar del recorrido llegué a una plaza en el pintoresco barrio de Alfama: en una esquina, un stencilcon el rostro de Fernando Pessoa, seguramente el poeta portugués más famoso: “Amo estas plazuelas solitarias, intercaladas entre calles de poco tránsito, y sin más tránsito, ellas mismas”. Pessoa y las callecitas empedradas de la capital que tanto y tan bien definió el artista en su libro Lisboa.

Esas mismas vías de Alfama nos llevan al Barrio Alto, el corazón del canto popular, con íconos como Alfredo Marceneiro, AmáliaRodrigues y Carlos do Carmo... “Vem saber se o mar terárazão. Vemcá ver bailar meucoração”, cantó Dulce Pontes en Cançao do Mar. Mientras, tomé una copa de vino do Oporto, dulce, muy dulce para un uruguayo que toma mate. Fue dulce al igual que el golazo de Sebastián Coates en el Estadio José Alvalade, triunfo ante el Istambul por la UEFA Europa League.

Futebol, faltaba lo tercero, el futebol... en estas tres efes; eso vino cuando llegué para entrevistarlo por Túnel, claro, hasta ese día se podían hacer notas, era enero, no había coronavirus, ni pandemia, ni confinamiento, ni cuarentena, sí, eran otros tiempos... tiempos de “Esforço, dedicação, devoção e glória”, así dice el emblema en el vestuario del Sporting. Arriba, las fotos en gigantografías de ídolos del club: Ricardo Sá Pinto, Cristiano Ronaldo, Luis Figo y el capitán de hoy, un montevideano.

Llegaste en 2016 y hoy sos el capitán. ¿En qué momento estás aquí, en Portugal?

La verdad que tanto mi familia como yo estamos muy cómodos en Portugal. Veníamos de Liverpool y luego del Sunderland. En Inglaterra la gente es más fría y se notó el cambio. La verdad que acá nos han tratado espectacular, y en lo deportivo acabo de renovar contrato por dos años más. Así que feliz, porque puedo jugar siempre, me siento importante y me hacen sentir importante; eso es clave.

 

¿Y en lo futbolístico?

Me siento más maduro, con más experiencia. Imaginate que cuando salí de Nacional y me fui a Inglaterra fue un cambio bastante brusco, por todo lo que significa: el idioma, la liga, la forma de vida, hasta el clima. Entonces aquí hoy me siento con mucha más experiencia.

 

¿En qué lo notás?

Lo veo a la hora de tomar decisiones en la cancha, del timing, de diversas situaciones del juego que quizás por ahí antes pensaba un poco menos, era más instinto, todo más en caliente, que muchas veces está bien porque uno es pasional. Pero hoy siento que leo mejor el juego, y eso me lo ha dado la continuidad de estar aquí, de ser protagonista. Cuando llegué necesitaba sumar minutos, veníamos de momentos complicados en Sunderland y hoy me encuentro en mi mejor momento deportivo.

 

¿Cuál es tu rol en el Sporting?

Por la salida de Bruno Fernandes, un referente, quedé como primer capitán del plantel. Nunca me había pasado en mi carrera y es una gran responsabilidad de traspasar a los más jóvenes toda mi experiencia y tratar de ayudar en orden, en voz, en defensa y –de vez en cuando– algún gol hago [se ríe].

 

Estuve en el estadio y te dedican una canción, eso no te pasó ni en Inglaterra ni, incluso, en Nacional: “O patrão, o patrão, Seba Coates o patrão”.

Esas son las cosas por las que sigo aquí y uno se queda más con eso: el reconocimiento y el cariño.

 

Ese cántico sonó luego de tu gol. Venís de marcar uno muy importante en Europa League, en donde siguen vivos. Y en Liga de Portugal has sido fundamental en un campeonato que no logran desde 2002.

Hay mucha presión por lograr el título. Han pasado muchos años, los que conocemos este equipo sabemos que aquí siempre hay mucha presión por lograr el título. Es cierto que últimamente no se nos han dado bien las cosas.

La prensa ha sido muy dura. El diario A Bola decía: “Historia sin fin”.

Acá la presión es grande y la prensa pega. Es una lástima porque siento que tenemos un gran equipo, con muchos chicos jóvenes y otros con mayor recorrido que han venido para sumar, como el argentino [Luciano] Vietto, que es un goleador. Se nos dio la Taça de Portugal en 2017, 2018 y 2019, pero el torneo nacional se nos ha hecho muy esquivo, es nuestro gran objetivo.

 

Hablemos de la celeste.

Por supuesto, siempre... la celeste siempre.

 

Yo lo hablaba con Diego Godín en Inter, Lucas Torreira en Arsenal y me decían, claro, Chile tiene la pelota, les gusta tener el balón, pero hoy Uruguay también, con este recambio en mitad de cancha tiene más la pelota. ¿Este nuevo escenario beneficia a Uruguay?

Se vio durante este cambio que han hecho ellos que quizás no tienen un recambio tan claro y nosotros sí. Creo que hoy en día tenemos jugadores como Torreira, Vecino, Bentancur, Valverde, Giorgian, que en sus equipos son protagonistas y desarrollan un juego con la pelota al pie y de posesión; por eso siento que en la selección se nos está pidiendo que seamos más protagonistas en el sentido de manejar más la pelota nosotros, y está bueno.

 

Pero no siempre se puede jugar a placer.

Cierto, a veces se da, porque el rival te deja, y a veces no, es así. Tenemos jugadores con mucha experiencia en Eliminatorias que saben medir cuándo hay que defender, atacar, tener la pelota, y cuándo salir de contragolpe, eso es clave y muy positivo. Además, tenemos un cuerpo técnico de primer nivel que tiene muchos procesos en el cuerpo y esa experiencia marca muchas diferencias.

¿En qué incide en la defensa que Uruguay tenga más la pelota?

En todo, porque la pelota sale de atrás. Y ahí tenemos que ser finos y elegir bien el pase. El cambio de ritmo es más seguido y siempre vas a quedar más a contramano o en desventaja en el contragolpe porque la pelota está más en riesgo de perderse arriba o al medio. Pero es lindo tener ese desafío. Claro, lo primero para un defensa es defender bien; eso ha sido así y seguirá siendo toda la vida.

 

¿Cómo sentís que se ha dado este recambio de jugadores de la Eliminatoria pasada a esta que se viene?

Es lo normal y pienso que el propio fútbol ha sido el que le ha dado al Maestro los mensajes para que en esta adaptación los nuevos vayan tomando protagonismo, un protagonismo que el propio fútbol dicta, es normal y está bien que sea así, de forma natural. Ellos se han adaptado de forma espectacular a lo que es el grupo.

 

Como Fede Valverde...

Sí, se ha adaptado de forma espectacular, pero no te olvides que se quedó afuera del Mundial de Rusia y de la Copa América. Imaginate, el jugador del momento hoy en Uruguay es él, por el gran momento por el que está pasando y la revelación que significa para nuestro fútbol y para el Real Madrid. Pero ese simple hecho de que haya quedado afuera de competencias tan importantes te dice mucho de cómo el proceso ha ido paso a paso y él ha esperado su momento.

 

¿Cómo lo definís?

Un futbolista moderno. Hace todo bien, puede jugar en todas las posiciones del mediocampo. Se ha adaptado mucho al grupo, ha aprendido un montón y también eso lo vuelca a nosotros. Bentancur también está en un gran nivel en la Juventus.

 

Volviendo a tu momento deportivo, el juego aéreo está claro que es un diferenciador y tu gran potencial, al igual que el de Godin y Josema en la selección y en sus clubes. ¿Cómo llevás el tema de la competencia en la zaga de Uruguay?

En mi caso siempre lo analicé de la misma manera para que el que decida siempre sea el Maestro. Es una realidad que Diego y Josema se conocen muy bien desde el Atlético de Madrid y son dos jugadores importantísimos para nosotros, están a un gran nivel y lo han demostrado con creces, tanto en clubes como en la selección.

 

Pero más allá de todo, es dura la competencia.

Es dura, pero nivela para arriba. Siempre tomé mi rol de la misma manera en todos los lugares en que he estado. Lo bueno de la selección es que aquí nosotros sabemos que el que no juega es porque el otro está mejor o el entrenador es el que decide y ahí nos toca desde otro lugar apoyar y estar disponible. Siento que esa solidaridad y ese compañerismo es el eje que identifica este proceso.

 

¿En qué cambia jugar con o sin Suárez?

La calidad de Luis, tanto para nosotros en la selección como para el Barcelona es clave. Y se está notando en España, sus compañeros hablan y dejan claro que sin Luis es complicado por esa referencia de área que es él siempre. Enfrentarlo es un dolor de cabeza porque desarma toda línea defensiva, rompe esquemas, es imposible definir para qué perfil va a entrar. Aparte está lo otro, lo que da anímicamente al equipo es tremendo, corre todas las pelotas. Tenerlo a favor es un gran puntal.

 

Hablando de goleadores, mucho se ha hablado estos últimos días sobre si Cavani va para Danubio o Nacional, algunos incluso lo quieren en Peñarol. ¿El retorno a Nacional está planificado para vos?

No sé exactamente cuándo. En realidad, una vez que salí de Nacional, mi sueño fue volver y vestir esa camiseta nuevamente. Todos mis amigos lo saben y todos los que hemos pasado por las juveniles de Nacional nos ponemos ese objetivo en algún momento: volver. Sinceramente te digo que mi regreso a Nacional depende de cómo yo esté y si el equipo me necesita en ese momento. Se tienen que juntar muchas cosas, si me lo preguntás ahora, claro que me gustaría volver, es un sueño.

 

¿Terminar tu carrera en Europa?

Sería duro, no lo veo. Siempre pienso en Nacional. Pero yo no quiero ser una carga o una obligación para Nacional, por respeto primero al club, porque soy hincha y lo amo. Después está el tema futbolístico, ver si estoy apto para jugar al nivel que el equipo lo necesita, si les puedo dar una mano y si me aceptan.

 

¿Volver para ganar el Uruguayo o la Libertadores?

Copa Libertadores a ojos cerrados, todos los que somos sudamericanos queremos la Libertadores, es el gran anhelo que no se logra hace muchos años y es mi gran sueño poder volver para ganarla con Nacional.

 

Si se ponen todos de acuerdo los que jugaron en Nacional y quieren la Libertadores (Suárez, Coates, Muslera, Godín) se puede armar un buen cuadro. ¿Viste lo que hizo Flamengo? Trajo a figuras de Europa y ganaron la Copa Libertadores.

Y bueno, si me decís que vienen todos esos mostros, yo me voy al toque [ríe]. Si nos ponemos a ver todos los que pasaron por Nacional y están en Europa hay muchos más. Se podría hacer cosas importantes si se organizara algo así, sería interesante armar un Nacional con grandes figuras.

 

¿Es más una utopía?

Es muy difícil. Tendrían que darse muchos factores. La realidad marca que un club del fútbol uruguayo, por presupuestos, centros de entrenamientos e instalaciones, está a años luz del nivel que hoy tiene Brasil en nuestro continente. Pero lógicamente que el sueño de todos los uruguayos, y los bolsos mucho más, es ganar la Libertadores.

 

¿Estás viendo a Nacional? ¿Qué opinión te merece el juego?

¿Y qué te parece? Es el último campeón, mal no está. Miro mucho a Nacional, trato de ver los partidos importantes a pesar del cambio de hora. Vi el título y lo disfruté mucho, fueron superiores jugando muy bien. Es cierto que la llegada de Álvaro Gutiérrez trajo orden, porque se veía que estaban poco claros con Domínguez, eso les dio el título.

 

¿Debía salir Gutiérrez después de ser campeón?

Me parece que arreglaron para esos partidos. Vino y le dio tremenda mano al club. Me gusta la idea de Gustavo. Creo que Gustavo y su equipo de trabajo llegan con más experiencia que antes y se está viendo un buen juego que me gusta. Fui compañero de Gustavo y sé que le gusta jugar bien al fútbol, me gusta su estilo.

 

¿Aunque no se hayan logrado algunos buenos resultados al inicio?

Es cierto que la gente quiere resultados rápidos y eso es imposible, hay que tener paciencia para que pueda plasmar su juego y su idea, cosas que a veces el tiempo no da. Ojalá que para todos los que somos hinchas, le vaya bien.

 

Pero no corre solo, la llegada de Forlán a Peñarol significó un golpe muy grande al mercado y a la competencia.

Y es bueno, porque hace que haya mayor calidad en todo sentido. La llegada de Diego y de Gustavo le va a hacer muy bien al fútbol uruguayo. Después a veces esto es resultadista y lamentablemente no depende de si ellos trabajan bien o si tienen buenas ideas de juego; va a depender de los resultados.

 

¿Cuál es la solución?

Ese es el gran problema que tenemos en Uruguay, porque no se evalúa hoy sobre las ideas –lo digo a nivel dirigencial y de hinchas–, sino sobre los resultados y eso está matando al fútbol uruguayo. Todo es inmediatez. Es lamentable, pero son las reglas del juego.




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